12 de agosto de 2008

te odio

Te odio porque a toda hora pienso en ti y tú ni siquiera me recuerdas.
Te odio porque no puedo olvidarte y tú no demuestras amarme.
Te odio porque mi alma se ha quedado vacía de tanto amarte.
Te odio porque te miro y aún me sonrojo.
Te odio porque vive en mí un deseo que tú no sientes.
Te odio porque todo mi amor es sólo indiferencia para ti.
Te odio porque ni una lágrima te mereces y por ti las he llorado todas.
Te odio porque mi locura por ti se queda en amargura.
Te odio porque para mi fuiste todo y para ti yo no fui nada.
Te odio sobre todo porque, aunque lo desearía, ni odiarte un poco puedo..




hoy les dejo un poema q escribio un amigo...espero les guste

un beso.

2 de agosto de 2008

Que Bonito!!

Que bonito seria!
Despertar un dia
con el calor de tus besos
y la pasion de tu cuerpo,
llenando mi alma
de bonitos sentimientos!
Que bonito seria!
Poderte ver, poderte oler,
poderte terner dormida en mi regazo,
sentir tus caricias y tus abrazos
que no hubiera distancia que nos separara,
que por mi todo lo olvidaras!

Que bonito seria!
Poder decir te amo
que me escucharas
y me dijeras, que tu tambien me amas.!

Que bonito seria!
Fundir tu cuerpo con el mio,
que uno solo pareciera
que tu me desearas y yo te complaciera.!
Que bonito seria!
Que este sueño no terminara,
que de el no despertara
para que de mi lado
nunca te alejaras.






1 de agosto de 2008

ADIOS


Cuando leas esta carta estaras fuera de mi corazon aunque de a poco pierda la razon.
Te escribo desde mi silencio silencio de musa y versos que se quedaron huerfanos.
Cuando leas esta carta, no se donde estaras amor aunque se, lloraras de dolor.
Recuerdos de caricias y besos

llueven sueños y esperanzas se desvanecen ilusiones en el aire se mecen.
¿A donde estas? Que hiciste de nuestro amor lo mataste de puro dolor.
Cuando leas esta carta me habre ido llorando, este amor enterrando.
Me llevo el fruto de tu amor cargado entre mis brazosme voy de tu vida.
ADIOS.

Poema del olvido

Viendo pasar las nubes fue pasando la vida, y tú, como una nube, pasaste por mi hastío. Y se unieron entonces tu corazón y el mío, como se van uniendo los bordes de una herida. Los últimos ensueños y las primeras canas entristecen de sombra todas las cosas bellas;y hoy tu vida y mi vida son como estrellas, pues pueden verse juntas, estando tan lejanas... Yo bien sé que el olvido, como un agua maldita, nos da una sed más honda que la sed que nos quita, pero estoy tan seguro de poder olvidar... Y miraré las nubes sin pensar que te quiero, con el hábito sordo de un viejo marinero que aún siente, en tierra firme, la ondulación del mar.